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Solo un tercio de las Smart Tvs están conectadas a Internet

Las ventas de Smart TV no han parado de crecer en los últimos meses en España pero a la luz de un estudio realizado recientemente por IAB Spain, no todos los compradores las utilizan aprovechando todo su potencial.

El trabajo, que analiza como las familias españolas usan estas televisiones y el consumo de vídeo online, pone de manifiesto que poco más de un tercio de los televisores con capacidad para estar conectados a la red realmente lo están. Así, tan sólo 3 millones de personas acceden a Internet a través de su televisor y la visualización de contenidos online es tan sólo un hecho ocasional.

El usuario medio de esta tecnología es un hombre joven, con estudios superiores y clase media-alta que lo utiliza principalmente para ver películas, series extranjeras y documentales aunque también accede a aplicaciones de medios sociales, radio online y videojuegos.

De entre las plataformas más populares para visualizar vídeos en Internet, Youtube destaca por delante de las demás (71% de las ocasiones). Tras ella, otros servicios de vídeo a la carta y alternativas como Yomvi de Canal+ o Wuaki.tv, videoclub online propiedad del grupo Rakuten.

En cuanto al pago por contenidos, sólo un 19% de los consumidores ha pagado por acceder a vídeos en la red pero la mitad de los usuarios estaría dispuesto a visualizar publicidad por poder visualizar los clips, siempre y cuando no interrumpan la reproducción.

La mejor publicidad no parece publicidad

Según un estudio realizado por Zenith Media, cualquier persona recibe una media de 3.000 impactos publicitarios durante una jornada normal. Desde que se levanta por la mañana y escucha las noticias, usando el teléfono móvil, navegando en Internet, viendo la televisión e incluso paseando por las calles de las ciudades la presencia de las marcas y sus mensajes incitado a consumir están en todas partes.

Publicidad y Neuromarketing

Aunque las empresas inviertan cada año miles de millones en anunciarse, no es extraño que los telespectadores no recuerden ni un sólo detalle de la mayoría de los spots emitidos en las pausas del programa de televisión aunque hayan permanecido todo el tiempo frente a la pantalla. Algunos expertos en neuromarketing sostienen que esta sobre-exposición a la publicidad provoca que nuestro cerebro no procese la información de aquello que percibe como un anuncio. Se trataría de una especie de mecanismo de defensa para no tener que manejar datos que a lo largo del tiempo se ha mostrado como irrevelevantes y, en algunos casos, engañosos.

Para evitar este bloqueo que realizan los cerebros de los consumidores ante los mensajes publicitarios, son muchas las empresas que empiezan a apostar por formas diferentes de llegar a los consumidores que con molestos anuncios que interrumpen aquello que se estaba haciendo. Las estrategias de marketing incluyen ahora actividades formativas, sistemas de ayuda a los clientes o campañas de street marketing en las que no sean técnicas puramente comerciales si no que se pretende llegar a los consumidores en el momento justo y que perciban la marca como algo que les ayuda a conseguir lo que necesitan en lugar de intentar venderles a toda costa sus productos más nuevos.

Las nuevas tendencias creativas van más enfocadas hacia generar emociones en el consumidor y crear movimientos sociales en torno a los conceptos que quiere transmitir la marca porque serán lo que consigan dejar huella y es que, “la mejor publicidad no parece publicidad”.

Chromecast, el intento de Google de conquistar la TV

El número de hogares que utilizan la televisión para acceder a contenidos en Internet ha experimentado un aumento importante en los últimos años. Más de un tercio de las familias españolas navegan en la red utilizando lo que hasta hace poco nos empeñábamos en denominar “caja tonta”.

Más allá de los televisores inteligentes que incorporan la tecnología necesaria para poder acceder a Internet y disponen de aplicaciones propias, la batalla por convertirse en el sistema líder para conectarse desde la sala de estar esta servida.

Son varias las compañías que comercializan diferentes aparatos que sirven contenidos directamente desde Internet a la televisión y tanto Apple como Google ya ofrecían a los usuarios sus propias alternativas dentro de este campo. Sin embargo, la empresa de Mountain View presentó un nuevo gadget que pretende introducirse en nuestros salones.

Chromecast es un pequeño dispositivo muy asequible, en Estados Unidos se puede adquirir por tan sólo 35$, con el que la televisión se convierte en un gran monitor desde el que acceder a los contenidos en Internet y que es controlado desde el teléfono móvil o la tableta electrónica.

Las primeras opiniones de los usuarios que lo han podido probar no deben disgustar demasiado al gigante de Internet. Su facilidad de instalación y uso, el bajo precio y las diferentes posibilidades que se abren al correr sobre Chrome OS han convencido a la mayoría y las ventas de los primeros días provocaron que se agotara temporalmente.

¿Conseguirá Google ser también omnipresente en los salones de familias de todo el mundo gracias a Chromecast?

Un tercio de los hogares españoles tiene televisión con conexión a la red

La empresa de investigación Gfk ha realizado una encuesta a nivel nacional para conocer cómo las familias españolas ven la televisión y cuántas de ellas lo hacen al tiempo que navegan por la red. Las conclusiones se han recogido en un estudio titulado “Mercado y consumidor digital, la vida en multipantalla”.

En el trabajo realizado por la consultora se pone en evidencia que más de un tercio de los hogares en España cuentan con un televisor conectado a lnternet, ya sea directamente o a través de otros aparatos como ordenadores, consolas de juegos, sticks USB, tablets e incluso teléfonos inteligentes.

Según las estimaciones de Gfk, durante el año 2013 se venderán en España alrededor de 19 millones de dispositivos. De éstos, alrededor de 2,7 millones serán Smart Tvs mientras que el resto de las ventas corresponderán a otros aparatos conectables. En los próximos cinco años, la cifra total de estos artilugios se espera que llegue a los 100 millones de unidades. Además, se vaticina que en el próximo lustro se seguirá produciendo la convivencia de las cuatro pantallas (televisión, videoconsolas, tabletas y teléfonos con acceso a Internet) en el salón de los hogares españoles.

A pesar de que la penetración de los televisores y otros aparatos conectados en nuestros país es elevada, la gran mayoría de los usuarios confiesan que no lo suelen utilizar para realizar compras online. De los entrevistados, un 70% utiliza la conexión a Internet en el salón realizando búsquedas para obtener información sobre los productos que desea adquirir frente a un 6,4% que aseguraron haber usado este canal para comprar pero tan sólo un 2% de los consumidores declaró no realizar ningún tipo de investigación antes de completar una compra.

Twitter y televisión, un matrimonio bien avenido

Los grandes grupos de comunicación han intentado en varias ocasiones que los espectadores de televisión pudieran participar activamente en las emisiones. Finalmente, la popularización de Twitter ha conseguido que los programas de televisión pasen de verse de forma pasiva en el salón de casa a que sean comentados por la audiencia de forma global en directo.

Según Nielsen, uno de cada tres usuarios de Twitter utiliza esta red social de forma habitual para compartir con sus seguidores las opiniones sobre aquello que ve en la televisión. Esta tendencia es global y llega hasta el extremo que las menciones a un determinado programa en la red de microblogging son utilizadas como un indicador más al calcular los datos de audiencia.

En Twitter saben que su alianza con las televisiones es clave para rentabilizar la plataforma. Por ello, parte de los esfuerzos de la compañía se centran en desarrollar nuevas características que las cadenas puedan aprovechar para conectar con las audiencias. Así, no sólo se ofrecen guías específicas para que los responsables de programación sepan cómo estimular a los espectadores para que opinen en Twitter sobre los espacios televisivos si no que en los últimos meses han anunciado nuevas maneras en las que relacionar la pequeña pantalla con la red social.

“Amplify” es un proyecto en fase beta puesto en marcha con la colaboración de varios grupos de comunicación en Estados Unidos que utiliza clips de vídeo como herramienta de promoción en Twitter. Así, cuando un tuit incluya un vídeo sobre noticias o deportes éste puede ir precedido de un pequeño clip en el que se promocione una película o un programa de televisión como en este ejemplo en la cuenta oficial de la NBA.

Otra de las novedades recientemente presentadas por Twitter da la posibilidad a los anunciantes a realizar un seguimiento de los usuarios de la red social que hayan visionado los anuncios emitidos en televisión. El sistema detecta de forma automática en que momentos aparece el spot y lo relaciona con los usuarios que momentos antes han comentado sobre el programa en cuyo intermedio se emitió la publicidad. De esta manera, el equipo de marketing de la marca puede detectar de forma más sencilla el sentimiento de la audiencia hacia el anuncio.

Es probable que en los próximos meses conozcamos nuevas estrategias que vinculen la compañía de Dick Costolo con la televisión pues ambos medios parecen complementarse muy bien.

La publicidad personalizada en televisión

La publicidad personalizada en televisión ya está aquí. Durante décadas la emisión de anuncios en televisión era sinónimo de éxito para muchas compañías, aunque se llegaba de forma masiva al público sin tener claro qué tipo de personas verían los spots. Con el aumento de la oferta de canales y programas, las empresas comenzaron a elegir en qué espacios querían darse a conocer en función de los estimaciones del perfil demográfico de la audiencia de cada uno de ellos. Sin embargo esta segmentación del público se basaba en estadísticas y estudios que no permitían estar seguros al 100% de que las personas que se sentaban frente al televisor fueran a estar interesadas en lo que el anunciante ofrecía.

En los últimos años se ha producido una evolución de las televisiones hacia una experiencia más interactiva. Las grandes empresas de la electrónica de consumo son conscientes de la importancia que tiene para los anunciantes el poder dirigir su publicidad hacia aquellos que pudieran estar interesados realmente en su producto y por ello compañías como Apple o Samsung se centran en desarrollar y ofrecer televisores que ofrezcan al usuario una interacción diferente y mucho más individualizada. Ya son muchos los hogares que cuentan con las llamadas Smart TV o aparatos que permiten un acceso a Internet desde el televisor, abriendo la posibilidad a tecnologías que permitirán personalizar tanto los contenidos que desea ver el espectador como la publicidad que se le mostrará.

En Estados Unidos ya se ha puesto en marcha experiencias piloto en las que los anuncios que ve el telespectador son diferentes en función del programa que esté viendo, su edad, sexo, intereses o nivel de ingresos. Sistemas como Gracenote empiezan a demostrar que la publicidad dirigida en televisión no sólo es posible si no que en un futuro no muy lejano serán el estándar.