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Las aplicaciones para Smart TV como oportunidad para el marketing

Hace tiempo que los hábitos de consumo de televisión se han modificado y las emisiones televisivas no son el medio de comunicación de masas que eran en los años 80 y 90. La amplia oferta de canales o la irrupción del fenómeno de la segunda pantalla con los teléfonos y tabletas como protagonistas han provocado que los programas de la pequeña pantalla no cuenten con las envidiables cifras de audiencia que hacían a los anunciantes pelearse por aparecer en los descansos publicitarios. Pero ante todo esto surgen las aplicaciones para Smart TV como una gran oportunidad dentro del marketing.

La paulatina incorporación a los hogares de sistemas que permiten convertir el televisor en un gran monitor con acceso a Internet es el siguiente paso que convertirá la televisión en un centro de ocio personalizado y adaptable. Las Smart TV hacen posible que el espectador pueda elegir en todo momento que contenidos desea ver e interactuar con él de manera que se amolde a sus necesidades.

Las aplicaciones que funcionan en este tipo de aparatos trasladan la experiencia que el usuario ya tiene en los ordenadores personales o los dispositivos móviles al centro del salón. Al igual que las redes sociales y los mercados de aplicaciones de iOS y Android han abierto todo un nuevo mundo para que las marcas puedan relacionarse con los consumidores. Los televisores conectados hacen posible para las empresas llegar a sus clientes y permitirles comprar sus productos favoritos en los momentos de ocio, desde el sofá de su casa.

Ya existen experiencias pioneras en este campo como la de Mark&Spencer en el Reino Unido creando un “canal” para Smart TV en el que los consumidores acceden a contendidos útiles sobre hogar y estilo de vida vinculando directamente las informaciones con los productos que la cadena ofrece a sus clientes. Todo esto con una relación coste/beneficio inferior a las tradicionales campañas de publicidad en televisión.

Es sólo cuestión de tiempo que los departamentos de marketing de las grandes empresas comiencen a incluir este tipo de acciones en las estrategias globales de las marcas y será en ese momento cuando se pueda apreciar el verdadero potencial de una publicidad altamente segmentada e interactiva.

La publicidad personalizada en televisión

La publicidad personalizada en televisión ya está aquí. Durante décadas la emisión de anuncios en televisión era sinónimo de éxito para muchas compañías, aunque se llegaba de forma masiva al público sin tener claro qué tipo de personas verían los spots. Con el aumento de la oferta de canales y programas, las empresas comenzaron a elegir en qué espacios querían darse a conocer en función de los estimaciones del perfil demográfico de la audiencia de cada uno de ellos. Sin embargo esta segmentación del público se basaba en estadísticas y estudios que no permitían estar seguros al 100% de que las personas que se sentaban frente al televisor fueran a estar interesadas en lo que el anunciante ofrecía.

En los últimos años se ha producido una evolución de las televisiones hacia una experiencia más interactiva. Las grandes empresas de la electrónica de consumo son conscientes de la importancia que tiene para los anunciantes el poder dirigir su publicidad hacia aquellos que pudieran estar interesados realmente en su producto y por ello compañías como Apple o Samsung se centran en desarrollar y ofrecer televisores que ofrezcan al usuario una interacción diferente y mucho más individualizada. Ya son muchos los hogares que cuentan con las llamadas Smart TV o aparatos que permiten un acceso a Internet desde el televisor, abriendo la posibilidad a tecnologías que permitirán personalizar tanto los contenidos que desea ver el espectador como la publicidad que se le mostrará.

En Estados Unidos ya se ha puesto en marcha experiencias piloto en las que los anuncios que ve el telespectador son diferentes en función del programa que esté viendo, su edad, sexo, intereses o nivel de ingresos. Sistemas como Gracenote empiezan a demostrar que la publicidad dirigida en televisión no sólo es posible si no que en un futuro no muy lejano serán el estándar.