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Las búsquedas móviles, cada vez más importantes

La conexión a Internet a través de dispositivos móviles es una realidad en el día a día de las personas, ya que su uso se ha incrementado hasta un 25% este 2013 en España respecto a 2011. Este hecho influye también de manera notable en las búsquedas móviles, que se han multiplicado por cinco en los últimos dos años a nivel global, y en la necesidad de que las empresas inviertan sus esfuerzos en mejorar la visibilidad en estas plataformas.

Un tipo de negocio que casa muy bien con los usuarios móviles es el de carácter local, ya que un 95% de las personas que llegan a Internet a través de estos dispositivos lo hace para realizar búsquedas locales.

Pero, ¿son efectivas estas acciones? Las cifras demuestran que nueve de cada diez búsquedas móviles acaban en una visita o una compra, por lo que presentan una oportunidad de negocio. Además, el 50% de las consultas a restaurantes u otros establecimientos relacionados con los viajes acaban en una compra y el 51% de la gente utiliza estos dispositivos para informarse mientras va de compras.

Dicho esto, muchas empresas aún no se han adaptado a este nuevo panorama. Los principales retos en torno a las búsquedas móviles son hacer que las webs estén optimizadas de cara a estos dispositivos y que se facilite el acceso desde estos canales, así como la experiencia de compra integrada en algunos casos y una estrategia para adaptarse a las demandas de los usuarios.

Imagen: Flickr

¿Hay alternativa a iOS y Android en los móviles?

Los teléfonos móviles inteligentes han supuesto toda una revolución para las comunicaciones humanas y han modificado de forma sustancial la forma en la que personas de todo el planeta acceden a la información. Para muchos habitantes de países en desarrollo, estos aparatos han acercado Internet a su vida diaria y recientemente la cifra de smartphones vendidos ha superado a la de los móviles cuyas funciones no van más allá de llamar y enviar SMS.

Con las ventas de ordenadores, tanto de sobremesa como portátiles, cayendo en todo el mundo, las grandes compañías del sector luchan por hacerse un hueco en nuestros bolsillos. Hasta el momento parece que tan sólo Google y Apple han sido capaces de encandilar a los usuarios pues los sistemas operativos móviles de ambas compañías copan más del 90% de la cuota de mercado de smartphones a nivel mundial. Tres cuartas partes de los nuevos móviles inteligentes que se venden actualmente funcionan sobre alguna de las versiones existentes de Android y que el último modelo de iPhone batió todos los récords al conseguir vender dos millones de unidades en tan sólo 24 horas.

Este dominio del mercado por parte de los dos colosos tecnológicos no ha amilanado a otras compañías que intentan ofrecer alternativas válidas para todos los usuarios. Microsoft sigue trabajando para conseguir ocupar el hueco que Blackberry ha dejado tras el descenso en sus ventas en los últimos años y su alianza con Nokia parece estar dando sus frutos, haciendo que los teléfonos de la compañía finlandesa sean otra vez objeto de deseo para los usuarios.

Dentro del mundo del software libre dos proyectos han acaparado la atención de los medios especializados en los últimos meses, mientras sus impulsores esperan arrebatar un pedazo de tarta a Android. Firefox OS, auspiciado por Telefónica y Mozilla, sale al mercado con precios muy competitivos pensando en llegar a los mercados emergentes mientras que Ubuntu Edge focaliza sus esfuerzos en usuarios exigentes y supeditando su proyecto a la financiación colectiva a través de la red.

El tiempo dirá si alguna de estas alternativas consigue plantar ballata a iOS y Android en el mundo móvil.

 

El teléfono móvil, clave en los países emergentes

En Europa y Norteamérica, los responsables de marketing de negocios online tienen que tener cada vez más en cuenta para sus estrategias que los usuarios utilizan varios dispositivos para navegar por la red y que las transacciones que comienzan en el ordenador muchas veces terminan completándose en el teléfono móvil o viceversa. Sin embargo, en los países emergentes la gran mayoría de los usuarios de la red acceden a Internet tan sólo desde un dispositivo móvil y es desde ese aparato desde el que realizan cualquier tipo de actividad online.

El menor coste de un teléfono inteligente frente a un ordenador, la manejabilidad y el que no dependa de una infraestructura terrestre para poder tener acceso a la red son algunos de los factores que hacen que muchos de los ciudadanos de países en crecimiento sean usuarios de Internet móvil sin ni siquiera haber utilizado nunca un PC. Tanto es así que aún con tasas de penetración pequeñas de smartphones, países como Sudáfrica presentan algunas de las cifras relativas más altas del mundo en compras a través del móvil.

Conscientes de la importancia que los dispositivos móviles e Internet tienen para las zonas del planeta en vías de desarrollo, son varias las grandes compañías de software y hardware que apuestan por facilitar a esos ciudadanos su disponibilidad. Google y su proyecto Loon que proporcionaría conexión a Internet a zonas remotas o los planes de Mozilla de fabricar teléfonos inteligentes de bajo coste y mayor autonomía destinados especialmente a países emergentes son sólo algunos de los ejemplos.

Las redes de información móviles no sólo influyen a nivel económico. La posibilidad de que los habitantes de los países emergentes tengan acceso a Internet gracias al móvil es clave para permitir un mayor desarrollo y evolución de estas poblaciones pues hace que los costes de adquisición de información y conocimientos disminuyan drásticamente, disminuyendo así la brecha entre las diferentes regiones del mundo.

El consumidor 2.0

Los teléfonos inteligentes y el acceso a Internet móvil están provocando uno de los mayores cambios en las tendencias de consumo de las últimas décadas, creando la generación del consumidor 2.0. Hoy en día, el cliente ya no acude a las tiendas y se deja aconsejar por el dependiente o el comercial del establecimiento a la hora de adquirir los productos que necesita, sino que la decisión de compra de cualquier bien está basada en una investigación previa de cuáles son las características, ventajas y carencias de cada una de las diferentes opciones que existen en el mercado para cubrir sus necesidades.

La popularización de dispositivos móviles con acceso a la red está permitiendo que los usuarios se acostumbren a disponer de toda la información sobre los productos que estén interesados en adquirir en cualquier momento y lugar. Según demuestran los datos de estudios realizados por Google, aproximadamente un 62% de los consumidores ha usado alguna vez su Smartphone para realizar una consulta sobre lo que está expuesto en las estanterías y así poder decidir cuál de las opciones llevarse a casa. Además, es cada vez  más frecuente que aquello por lo que una persona se ha interesado mientras navegaba con Internet de su teléfono, se compre a través del PC o directamente en la tienda más cercana a su domicilio si tiene stock en ese momento.

Estas nuevas costumbres del consumidor 2.0 provocan que los límites entre el comercio electrónico y las tiendas físicas sean cada vez más borrosas. Ya son muchas las empresas que se han dado cuenta de ello y ofrecen a sus clientes una experiencia que combina tanto la presencia online de la marca como los establecimientos físicos. Las fórmulas para conseguirlo son muy variadas e incluyen desde códigos QR en los lineales para conocer todas las especificaciones técnicas e instrucciones de un producto hasta la posibilidad de realizar el pago online y recoger la compra preparada sin necesidad de esperas en la tienda en el mismo día. Aunque de momento aún no se tiene demasiada experiencia sobre cual de las opciones es la más beneficiosa para el comercio, es indudable que la forma en la que se consumen productos y servicios ha cambiado para siempre.