códigos de lectura

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Qué información proporciono con un Código QR dinámico

 Gracias a los Códigos QR las empresas ponen a disposición del usuario todo tipo de información sobre sus productos y servicios. Del mismo modo pueden ser creados puntualmente para llevar a cabo promociones, eventos o cualquier otro tipo de contenido relacionado con sus intereses comerciales. Pero existe una gran diferencia entre los primeros códigos denominados “estáticos” y los códigos “dinámicos. En este artículo te mostramos la información que puedes mostrar con un Código QR dinámico a través de los dispositivos móviles.

Diferencia entre Código QR estático y dinámico

La principal diferencia entre un Código QR estático y dinámico es que los primeros no permiten modificaciones una vez se han generado. Esto significa que solo dispondrás de este código escaneable para redireccionar hacia un único enlace.

En cambio, un Código QR dinámico se puede reutilizar una vez que la información utilizada ya no es útil a la empresa o al consumidor. Se puede reciclar las veces que haga falta sin necesidad de reimprimir el código, redirigiendo de forma automática hacia la información actualizada que se haya introducido en el mismo.

Información en los Códigos QR dinámicos.

La información que podemos proporcionar a un usuario, gracias a los Códigos QR dinámicos, es muy diversa además de modificable. Uno de los contenidos más utilizados es el que incluye un enlace hacia nuestro sitio web o determinadas páginas que contienen información relevante, ya sea puntual o permanente.

Los Códigos QR dinámicos también pueden ser utilizados para la descarga de contenidos en cualquier formato. Estos pueden incluir vídeos, imágenes, tutoriales, guías y otros contenidos aunque con limitaciones, ya que el peso del archivo no debe superar las 5 MB de capacidad.

Otra información relevante que podemos añadir en estos códigos es la geolocalización de nuestra empresa. Esto permite que el usuario nos encuentre en Google Maps tras escanear el código que incluye dicha información.

Las redes sociales también pueden ser introducidas en un Código QR dinámico. Puedes añadir un enlace que redirija a Facebook, Twitter, Instagram, Youtube, etc., consiguiendo de esta forma incrementar el número de seguidores e interacciones en tus páginas de fans.

Si dispones de aplicaciones para móviles también es buena opción generar un código para que los usuarios accedan a ellas de forma fácil. Si la empresa dispone de tienda física no debe perder la oportunidad de colocar estos códigos de manera visible, ya que los usuarios de Internet son propensos a descargar aplicaciones de sitios de confianza.

Por último, puedes facilitar al usuario tu información de contacto (vCard). Una vez escaneada se guardará automáticamente en la lista de direcciones del dispositivo móvil y teniendo en cuenta que cada vez hay más usuarios que confían en los métodos de pago por Internet, tenemos la opción de facilitar un Código QR dinámico donde añadir alguno que sea fiable como Paypal, con el que se podrás realizar pagos de forma automática.

Imagen: Flickr

Tecnología RFID: Mucho más que un código de barras

Los códigos de barras supusieron en su momento un gran adelanto a la hora de identificar y manejar datos de forma eficiente. El sector empresarial se ha beneficiado de ellos en múltiples campos, desde el control del inventario a procesos de venta, localización de productos, etc. Con el tiempo este sistema ha evolucionado hacia otros modelos mejorados como la Tecnología RFID, cuyas ventajas lo convierten en mucho más que un código de barras.

Ventajas de la Tecnología RFID

La primera de las ventajas que ofrece la Tecnología RFID, frente a los códigos de barras, es su mayor capacidad de almacenamiento de datos. A esto le acompaña la posibilidad de poder reprogramar las etiquetas de identificación, mientras que los códigos de barras están pensados para su simple lectura sin posibilidad de modificación.

Los códigos de barras tienen un campo de visión muy limitado para su lectura. En cambio, una etiqueta RFID puede ser leída incluso sin ser sacada de su caja, algunos incluso a 10 metros de distancia. Cabe destacar que tampoco les afecta la suciedad u otros elementos externos que puedan interferir en la lectura, como ocurre en los códigos de barras.

Mientras que un código de barras se estropea con gran facilidad, imposibilitando su lectura, una etiqueta RFID está pensada para durar en el tiempo. Aunque existen diferentes tipos y se fabrican en diferentes formatos, dichas etiquetas están preparadas para soportar una gran variedad de agentes externos.

Para la lectura de un código de barras se precisa de personal humano. La tecnología RFID permite utilizar herramientas de apoyo para su lectura automática. Además, algunos modelos de etiquetas RFID (UHF) no necesitan una orientación directa para su lectura. Permiten una mayor flexibilidad a la hora de su lectura. Estas características permiten una mayor eficiencia a la hora de la lectura, siendo hasta 25 veces más rápida que los códigos de barras si se trata de llevar el procesamiento y control en el inventario de un almacén, etc.

Si hablamos de seguridad, de nuevo nos encontramos con una tecnología mucho más avanzada que protege el contenido de la información. Mientras un código de barras se puede falsificar imprimiendo la etiqueta, un RFID requiere de un proceso mucho más complejo que dificulta de modo extremo su falsificación.

No solo nos encontramos con una tecnología mucho más eficiente por su precisión y rapidez a la hora de procesar todo tipo de datos incorporados en las etiquetas de producto. A todo ello hay que sumar la reducción de costes que supone la necesidad de contar con personal humano. La eficiencia de la tecnología RFID permite realizar inventarios periódicos, mientras que la lectura de códigos de barras se lleva a cabo en períodos de tiempo más amplios por ser un proceso mucho más laborioso y costoso.

Imagen: Flickr